Dignitas toma Londres en la parada de la gira mundial de la CPL
El equipo llegó a Londres dos días antes del gran acontecimiento; Energetic, Cleric y Low-life llegaron en avión desde Estocolmo mientras que Pureball lo hizo en tren desde Sunderland. A diferencia de la etapa americana de la gira mundial, que nos quedamos en el hotel Hilton, el alojamiento en esta ocasión iba a tener lugar en un albergue juvenil de los arrabales. Decir que tuvimos nuestras dudas es quedarse corto. La primera noche no hubo ni un momento sin que dejáramos de especular sobre las probabilidades de que nos asaltaran.
A la mañana siguiente, tras descubrir que aparentemente habíamos salido ilesos de una larga noche, nos dirigimos al lugar del torneo. Situado en el famoso Trocadero de Londres, no nos resultó difícil dar con el Gamerbase. Pero lo que sí hizo que todo fuera más sencillo fue encontrarnos en la puerta con nuestros principales rivales, Reason y D/C, esperando pacientemente. A continuación, un día para los preparativos, las estrategias y las entrevistas sólo acompañadas de unas rudimentarias nociones de Warcraft 3 y Call of Duty 4 para mantenernos cuerdos.
La primera hora del día siguiente la dedicamos a prepararnos gracias al inestimable apoyo de Emma Jones (Mir), jefa de una comunidad muy sólida. Nuestros primeros adversarios, Lowerstroft, cayeron rápidamente. Así que, una vez fuera de juego, el escenario se preparó para el choque contra D/C. Resultó ser una dura batalla por conquistar Farmland, pero salimos victoriosos asegurándonos unos apretados pero razonables puntos por esta victoria (entre 120 y 80). El verdadero sobresalto vino de tras saber que Inferno eSports había derrotado a Reason Gaming. Esto significaba que D/C y Reason tendrían que jugársela entre ellos, lo que representaba una situación ideal para nosotros.
Nos concentramos en la partida siguiente, un duelo contra Inferno eSports. Estos tipos fueron unos de nuestros primeros compañeros de práctica en las semanas previas al torneo, por lo que éramos conscientes de que nos costaría sorprenderles. Al final resultó que fueron ellos los que nos sorprendieron a nosotros. Por suerte, las rutinas que tan bien habíamos ensayado nos proporcionaron la victoria.
Pasaron varias horas antes de que descubriéramos que D/C serían nuestros rivales en la final. Eliminamos Farmland de los mapas y, tras unas cuantas eliminaciones más, Hometown se dilucidó como el mapa elegido. Jugando como la URSS, nos apuntamos una victoria en los primeros seis minutos, lo que dejó a todo el mundo anonadado, nosotros incluidos. Y gracias a esta rápida victoria, era prácticamente imposible pensar en que pudiéramos perder. Para que eso ocurriera, D/C tendría que ganarnos haciendo menos tiempo incluso.
Sin embargo, nuestra confianza se vino abajo cuando nuestros adversarios montaron un ataque muy agresivo que en nada de tiempo nos amenazó con lograr un objetivo casi imposible. A pesar de todo, nos las apañamos para controlar su empuje y cuando estábamos a punto de perder el mapa, acabamos por ganar justo a tiempo por una distancia considerable.
Esta victoria le ha venido al equipo como agua de mayo, especialmente tras unos meses en los que hemos sufrido serios varapalos. El desafío se concentra ahora en evitar volvernos apáticos con los preparativos para la gran final. En este punto, sería un crimen pasar de tener confianza al exceso de esta.