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Una línea borrosa entre el mundo de los juegos y el real

Intel® Core™2 Extreme

A medida que los desarrolladores aprenden a escribir juegos con subprocesos múltiples que sean compatibles con sistemas multi-núcleo, una de las ventajas para los jugadores se encontrará en el enorme y creciente realismo que admite la física de los juegos. Los materiales y los comportamientos se pueden modelar ahora con mayor precisión de lo que era posible hace algunos años. Para tener una idea de lo realistas que se han vuelto los mundos de los juegos, hazte un favor y, si aún no lo has hecho, échale un vistazo a Star Wars: The Force Unleashed*, que llegará este verano.

Desde algún tiempo que ya están en el mercado los procesadores de física dedicada (PPUs). Algunas tarjetas gráficas también han tomado el mundo del procesamiento de física. Sin embargo, la velocidad de sistemas basados en los procesadores Intel® Core™2 Extreme permite a los desarrolladores explorar posibilidades completamente nuevas.


Crysis* es un ejemplo de este tipo de exploración. Crysis se ha desarrollado desde cero para beneficiarse de los procesadores multi-núcleo. En lugar de utilizar un procesador de física externa, Crytek desarrolló el motor de física de propietario, CryEngine*. Con CryEngine, la CPU realiza todo el procesamiento de física. Douglas Binks, director de I+D de Crysis para la empresa Crytek explica, “El soporte para los subprocesos nos permite incrementar significativamente el volumen de trabajo de los subprocesos de partículas y de la física, de forma que los efectos y los comportamientos más avanzados puedan utilizarse si se cuenta con un sistema multi-núcleo”.

El juego se optimiza cuando se ejecuta la primera vez mediante la prueba del rendimiento de la CPU. Contar con procesadores Intel Core 2 Extreme de cuatro núcleos (como los de la plataforma Intel® Dual Socket Extreme Desktop Platform, conocida como ‘Skull Trail’) permite disponer de un rendimiento impresionante con la configuración mejor y más realista. Casi paradójicamente, ocurre que, gracias al paralelismo del código de Crytek y a los procesadores Intel Core 2 Extreme, Crysis ofrece una experiencia de juego sin parangón.

Es perfectamente posible disfrutar de un buen juego sin preocuparse por la física. Incluso los juegos de carreras de coches, que dependen en gran medida de unos buenos modelos de física para su autenticidad, suelen proporcionar un modo de juego tipo clásico que va mucho más allá. Sin embargo, muchos juegos dependen de algún tipo de modelación de física. Con la física realista, han llegado objetos y entornos indestructibles así como comportamientos de objetos que reflejan plenamente sus homólogos del mundo real. Este realismo refuerza la verisimilitud del juego. Simplemente, el realismo permite posponer la incredulidad.

A medida que más jugadores adoptan la programación con subprocesos múltiples y los jugadores adquieren procesadores Intel Core 2 Extreme de doble núcleo y cuatro núcleos, seguiremos disfrutando de experiencias de juegos más completas que permitirán complementar los gráficos de alta resolución a frecuencias de fotogramas elevadas, IA sofisticada y mundos de juegos en expansión. Estamos preparados para un viaje salvaje.


* Puede haber otras marcas y nombres que pertenezcan a terceros.